Criterios editoriales · 6 minutos

Cómo seleccionamos y revisamos las preguntas.

Una buena pregunta necesita una respuesta comprobable, opciones justas y una explicación que aporte contexto.

El objetivo de QuizFaro no es acumular miles de preguntas. Preferimos colecciones pequeñas que puedan revisarse, corregirse y acompañarse de una explicación escrita específicamente para el contexto.

1. Delimitamos qué queremos comprobar

Cada pregunta debe centrarse en una idea principal. «¿Cuál es la capital de Canadá?» comprueba una relación concreta entre país y capital. Un enunciado que mezcle varias condiciones puede medir la habilidad para interpretar la frase en lugar del conocimiento que nos interesa.

También evitamos presentar como universal una afirmación que dependa de una fecha, una clasificación discutida o una excepción importante. Cuando el contexto es necesario, debe aparecer en el enunciado.

2. Escribimos un enunciado que no esconda trampas

La dificultad debe proceder del tema, no de una doble negación ni de una palabra ambigua. Revisamos si una persona razonable podría interpretar la pregunta de dos maneras y si el nivel de precisión coincide con las opciones ofrecidas.

Las preguntas negativas pueden ser útiles, pero requieren una señal visual clara. Siempre que podamos preguntar directamente qué afirmación es correcta, preferimos esa forma.

3. Creamos alternativas plausibles

Una opción absurda regala la respuesta y una opción parcialmente cierta puede hacer injusta la pregunta. Las alternativas deben pertenecer a la misma clase: cuatro ciudades, cuatro unidades o cuatro conceptos comparables.

También comprobamos que la longitud o el tono no delaten automáticamente la solución. El propósito es razonar sobre el contenido, no descubrir un patrón de redacción.

Regla central:

Debe existir una única respuesta inequívoca dentro del contexto definido por el enunciado.

4. Escribimos la explicación como contenido propio

Repetir la opción correcta no explica nada. Una buena devolución responde por qué, resuelve la confusión más probable y añade una referencia breve que ayuda a fijar la idea.

La extensión depende de la pregunta. Algunas necesitan dos frases; otras requieren aclarar una excepción. Evitamos llenar la explicación con datos que no ayudan a comprender la respuesta.

5. Revisamos hechos, lenguaje y experiencia

La comprobación factual y la revisión lingüística son pasos diferentes. Después verificamos cómo funciona la pregunta dentro del quiz: si repite demasiado un tema, si el nivel está desequilibrado y si la explicación se entiende bien en una pantalla pequeña.

El contenido puede contener errores a pesar de la revisión. Por eso mantenemos una vía de contacto para comunicar erratas e indicamos cuándo una pregunta necesita actualizarse o retirarse.

La futura traducción también será una revisión

La interfaz está preparada para distintos idiomas, pero un banco de preguntas no se publicará mediante una traducción automática sin revisar. Referencias culturales, juegos de palabras y formulaciones necesitan adaptación para conservar claridad y dificultad.